martes, 22 de septiembre de 2009

El verdadero valor del anillo. Jorge Bucay

EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO, de Jorge Bucay.

Un joven concurrió a un sabio en busca de ayuda.
- Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar maestro?. ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
- ¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mis propios problemas. Quizás después... Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
- E... encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas-.
- Bien -asintió el maestro-. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó: Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo para pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, así que rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado - más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
¡Cuánto hubiese deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y su ayuda.
- Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
- ¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo! -contestó sonriente el maestro- . Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo?. Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo. El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
- Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
- ¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven-.
- Sí, -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo:
una joya única y valiosa. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano
izquierda.


Extraído del libro "Déjame que te cuente".



viernes, 18 de septiembre de 2009

Soleá del Amor desprendío, de Manuel Benítez Carrasco



Soleá del Amor desprendío
«Mira si soy desprendío
que ayer, al pasar el puente,
tiré tu cariño al río
».
Y tú bien sabes por qué
tiré tu cariño al río:
porque era hebilla de esparto
de un cinturón de cuchillos;
porque era anillo de barro
mal tasao y mal vendío,
y porque era flor sin alma
de un abril en compromiso,
que puso, en zarzas y espinas,
un fingimiento de lirios.

Tiré tu cariño al río,
porque era una planta sucia
dentro de mi huerto limpio.

Tiré tu cariño al agua,
porque era una mancha negra
sobre mi fachada blanca.

Tiré tu cariño al río
porque era mala cizaña
quitando savia a mi trigo;

y tiré todo tu amor,
porque era muerte en mi carne
y era agonía en mi voz.

Tú fuiste flor de verano,
sol de un beso, flor de un día;
yo te cuidaba en mi mano,

y en mi mano te acunaba,
y tu, por pagarme, herías
la mano que te cuidaba.

Pero al hacerlo, olvidabas
(tal vez por ingenuidad),
que te di mis sentimientos
no por tus merecimientos
sino por mi voluntad.

Yo no puse en compraventa
mi corazón encendío;
y has de tener muy en cuenta

que mi cariño no fue
ni comprao ni vendío,
sino que lo regalé.

Porque yo soy desprendío;
por eso te di mi rosa
sin habérmela pedío.

Porque yo soy desprendío
y doy las cosas sin ver
si se las han merecío.

Por eso te di mi vela,
te di el vino de mi jarro,
las llaves de mi cancela
y el látigo de mi carro.

Ya ves si soy desprendío
que anoche, al pasar el puente,
tiré tu cariño al río.



O escúchalo recitado aquí.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Up. (2009)

A cierta edad, cuando dejé de ver series de dibujos animados en la tele también dejé de ver largometrajes. Ayer me dí cuenta del tremendo error que fue pues fui al cine a ver UP (2009).

Así que quiero recomendar la película UP, que no es para verla ni en vídeo ni en Internet. Hay que verla en cine. Y no porque sea en 3D sino porque sólo en cine captarás y vivirás toda su belleza y ternura. Además tiene una banda sonora buenísima.

Película apta tanto para niños como para adultos tiene humor, sentimientos, magia, elegancia… me pasé riendo y llorando toda la película y salí diciendo que efectivamente existen los genios que utilizan su genialidad para que veamos que la vida realmente es maravillosa.

Up o la forma más poética de decirnos que la vida es una aventura.

Otra genialidad de la factoría PIXAR.

Puedes comprar la película en el siguiente enlace.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Antoine Marie Roger de Saint-Exupéry dijo:



Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.


Comprar obra de Antoine Marie Roger de Saint-Exupéry.

lunes, 24 de agosto de 2009

Días de Radio

La radio es un invento maravilloso. Es una fuente de información, conocimiento, entretenimiento y diversión que no tiene comparación. A mi juicio supera a la televisión, quizás porque en la tele hay más maneras -y por tanto es más fácil- perder la elegancia.
He escuchado muchos tipos de programas, y durante un tiempo fui seguidora de RNE. Sigue teniendo programas muy muy buenos, como el de Pepa Fernández los fines de semana, y las mañanas y las tardes de Juan Ramón Lucas y Toni Garrido respectivamente, y siempre que puedo escucho Documentos Radio Nacional. Pero reconozco que era una gran admiradora y seguidora de Manolo HH, de los tiempos de Carlos Herrera y sus “fósforos”, de Olga Viza y Javier Capitán, mi admirado Aberasturi y Beatriz Pécker, incluso Clásicos Populares era una maravillosa forma de introducirnos en la música clásica. Para mí estos programas han sido una muy agradable compañía.
Ahora no escucho tanto la radio, si bien en cuanto puedo disfruto de ella un rato, es cierto que ha cambiado mucho la programación… y los tipos de programas.
Había programas nocturnos que era verdaderamente una pena perdérselos. Si bien una persona que trabaja o estudia por el día necesita descansar por la noche, era tremendamente difícil conciliar el sueño con programas de gran calidad como De la Noche al dia, o La noche menos pensada. En el programa de Manolo HH llegué a enterarme que se estaba haciendo un estudio del clima a partir de los cuadernos de bitácora de los barcos.
que un chico ha diseñado un dispositivo que coloca los triángulos de seguridad sin necesidad que lo ponga el usuario y así evitar atropeyos… esos programas nocturnos eran una sorpresa de conocimiento donde escuché charlas sobre el cáncer, sobre la gripe del Aviar, sobre temas tan variados e interesantes que me impedían dormir. Y por la noche además se perdía esa sensación de no poder decir ciertas cosas y se respiraba una tremenda sensación de libertad.
No quiero entrar en la polémica que hay sobre la plataforma
que existe para que vuelva el programa de Manolo HH, si bien era un programa buenísimo y los que hay ahora por supuesto que no están a su altura, no me parece justo que Silvia Tarragona, otra gran profesional esté siendo tan vapuleada. No puedo negar que me encantaban sus charlas con Adriansens, Begoña Aranguren y Benjamín Prado.
Aún así no sólo he escuchado RNE, Si amanece nos vamos, en la SER es un gran programa. El cine de lo que yo te diga, de lo mejor en programas de cine que hay en cualquier formato y siempre echaré de menos al tristemente desaparecido de manera tan repentina e inesperada Juan Antonio Cebrián: Tertulias, divulgación , audio-documentales, biografías, temas de misterio tratados con gran seriedad… eran característicos en su gran programa.

Dejo dos enlaces para escuchar o descargarse programas de radio, monográficos, entrevistas o historias y cuentos:

o http://www.ivoox.com/
o http://www.rtve.es/podcast/radio-nacional/documentos-rne/

Quería por tanto hacer mi humilde homenaje a la radio y a todos los que la hacen posible. La de antes, la de ahora y la de siempre.

sábado, 15 de agosto de 2009

Ayuda a Juanma

Juanma es un niño de Almería que sufre un tipo de leucodistrofia. Su caso tuvo mucha notoriedad no hace mucho tiempo gracias al afán recaudatorio de la SGAE.


La familia de Juanma dio a conocer su caso cuando se enteraron que el pequeño sufre Síndrome de Alexander y como es una enfermedad rara no hay remedio y la inversión en investigación es escasa. Varios famosos, artistas y gente anónima se volcaron en ayudar, pues existe en EEUU un médico que está investigando sobre el tema pero necesita una cuantiosa suma de dinero. David Bisbal organizó un concierto en el que todos los beneficios irían para ayudar a esta investigación y fue entonces cuando ocurrió el incidente con la SGAE antes mencionado.

Se recaudó una buena suma de dinero pero aún así no es suficiente.

http://www.ayudajuanma.es/index.aspx


Nuestra salud es en parte responsabilidad nuestra, en la medida en que nos cuidamos o que no agredimos nuestro cuerpo y nos rodeamos de personas que nos hagan la vida feliz, en definitiva el estilo de vida que escogemos. Otras veces no es así. La salud según la OMS es el bienestar físico, psicológico y social por tanto la salud también es un tema social.


Invertir en la investigación del síndrome de Alexander no es sólo ayudar a Juanma es ayudar a otros niños que puedan estar sufriendo la enfermedad o que la puedan padecer, ¿no ha ocurrido muchas veces en ciencia que la investigación sobre un tema ha ayudado a avances científicos en otros problemas parecidos? Porque invertir en investigación siempre es beneficioso en más ámbitos de los que en principio parece.

Por todo esto ¡tenemos tantas razones para ayudar a Juanma! La principal: que siga sonriendo un niño y que puedan sonreír muchos más.


viernes, 14 de agosto de 2009

Time to pretend. De MGMT



Time to pretend. De MGMT.



Letra traducida haciendo click aquí.